... playas de Kamel

Pierre Elie Mamou

Publicado el 2016-05-15

.... playas de Camus[i] en las que un hombre, un francés que no sabía qué hacer con ese día ni con el resto del mundo que llevaba a cuestas, dispara, y mata a un árabe (Vieja fábula de la literatura: El extranjero, acaso la novela más leída en el planeta con 50 millones de ejemplares) y playas de Yasmina Khadra[ii] rebosando cadáveres

... playas de Maïssa Bey[iii] que busca a Camus en La sombra de un hombre que anda en pleno sol, playas de Hamid Grine[iv] que encuentra a Camus en su narguilé. ("... playas de Marengo en Tipaza, mientras el cielo se desnuda para que el texto entre en transe Camus exulta." escribe Yasmina Khadra en Camus, mi hermano el argelino. "Ninguna cúpula puede igualar, a sus ojos, la copa de los árboles cuando el sol llega a los vergeles de la Mitidja para llenar enteras cestas con sueños")

... playas de Kamel[v] bajo el sol entre la sal y la soledad. Playas de Túnez en las que, como hoy, las víctimas no son hijas del país sino extranjeras. Y Kamel Daoud habla de los asesinos, hijos de las fatwas que ya prohibían las playas no-halal, los cuerpos silenciosos sesteando, soñando con los ojos entreabiertos o nadando en la luz y el deseo (... en las playas de Jean Sénac[vi], el verano esconde la miseria, en las playas de Argel y sus niños pobres, felices, bronceados, viven en la promesa de un milagro)

... playas, mías, hermanas de las playas de Kamel, parecidas a las suyas, con los mismos niños, ancianos, enamorados maravillados que ven el mar por primera o ultima vez, con el mismo deseo de mar, de olores y de nubes, con el mismo deseo. (... playas del abandono: olvidé la lluvia en la arena donde se escribe el palimpsesto de la memoria y con qué lentitud llegan los recuerdos las playas, la lentitud de las gotas de sudor, la mayor lentitud de la lava espesa del sudor cuando se juntan los cuerpos o, cuando los cuerpos se separan, la velocidad voluptuosa del vaho que desaparece con la ligereza de las hebras de tabaco en los labios de la amada, lentitud viscosa de la sangre vertida por los cinco agujeros de balas en el cuerpo del árabe asesinado por Meursault)

... playas de jazmines cuya fruta nadie nombra: cuánto tiempo, más de medio siglo, hasta que Haroun nombrara, le diera nombre a su hermano muerto en una playa demasiado soleada, hasta que Kamel-Haroun hiciera un spin off y le diera, en Meursault, caso revisado (Almuzara, 2015), el protagonismo al árabe cuyo nombre todos ignoraban, a Moussa el hermano de Haroun (cambian el protagonismo y la perspectiva como en El Cuarteto de Alejandría de Lawrence Durell y tantas novelas inglesas o estadounidenses)

.... playas de Camus en las que un árabe asesinado lo es doblemente al no darle nunca nombre. Por ello, el pensador palestino-estadounidense Edward Saïd, acaso ignorando que un escritor puede representar en su novela una sociedad racista sin ser racista, nos manda considerar a Camus como "el Colón que escribe para un público francés" (El extranjero traducido ¡a unas 40 lenguas!)

 

... como Bach recomponiendo obras de Vivaldi o Handel citando en sus óperas londinenses las luminosas arias italianas compuestas en su adolescencia romana, como Busoni expandiendo obras de Bach, como Sorabji con las obras de Bach-Busoni, Schnittke con Bach, Mozart o Mahler, Uri Caine con Mahler, Verdi o Wagner, Kamel Daoud intertextualiza, recontextualiza, incluye, falsifica, contrapuntea El extranjero de Camus. Lo deconstruye y esta deconstrucción, junto con el desencanto que impregna tanto la escritura como la estructura del relato, proviene no de El extranjero sino de otro libro de Camus admirado por Daoud, La caída: un abogado, Clamence, que se describe como juez-penitente, se acusa y acusa todo la humanidad ante un cliente de un bar de Ámsterdam, el Mexico-City. En Meursault, caso revisado, el bar donde se desarrolla el monólogo de Haroun, ahogando sus recuerdos en la bebida, es el Titanic (bar a punto de zozobrar en la Argelia nueva sin alcohol) que lleva otro nombre (todo es reflejo de reflejos), el de Djebel Zendel, monte-refugio de los independistas. El interlocutor de Clamence (su doble, abogado como él) se convierte, en la novela de Daoud, en un universitario que estudia la obra de Camus, y que toma nota de la vieja historia renovada o de la ¿verdadera? historia de Moussa-Moisés el Mudo contada por su hermano Haroun-Aarón el Hablador. Contada y dictada:  "quiero que apuntes el nombre de mi hermano. Insisto, sino mejor vale separarnos ya". Oyente y (futuro) escritor de Meursault, caso revisado son a la vez el lector del libro por escribir, reflejo de reflejos creados por el hermano del árabe asesinado. (Intertextualidad diferente del Primer hombre de Camus con Rue Darwin de Boualem Sansal que restituye a sus paisanos la historia, confiscada, del nepotismo y del terror que asolaron o asolan Argelia)

La simetría bilateral entre El extranjero y Meursault, caso revisado −reescritura invadida por la estructura ausente de La caída− es exacta: el inicio invertido ("Hoy murió mamá.” / "Hoy, M’ma sigue viva."), la mujer invisible y prostituta en el libro de Camus es la amante de Moussa (repudiada por su madre), el asesinato (de un árabe desconocido por Meursault, y de un francés conocido por Haroun), la historia de amor no correspondido con Marie y Meriem... hasta el final, donde capellán e imam pronuncian las mismas palabras y casi mueren estrangulados por Meursault y Haroun confundidos en un solo hombre.

Simetría con variaciones temporales: Haroun-Kamel precisa que el relato del asesinato no empieza con "Hoy murió mamá.” sino con lo que mi hermano dice a mi madre antes de salir: "hoy volveré más temprano". La segunda frase de Meursault −"O quizás ayer"− en El extranjero también pone en entredicho la primera.

Y a esta simetría casi perfecta, se superpone poco a poco una simetría radial, definida por el eje heteropolar cuyos dos extremos (dobles) son Meursault/Camus y Haroun/Kamel. Dobles reflejados: el otro nombre de Moussa es Zoudj, que significa, en árabe, el dos, el dúo, el gemelo. Simetría radial, presentada por algunos tipos de medusas, esponjas o anémonas, que permite por su forma vaga y su estructura muelle una mejor adaptación a la deriva, la suya y laderiva rumiada, rabiosa, vertiginosa (y obsesiva) del relato enmarañado de Haroun por los meandros de su memoria, las marismas o los pantanos, mientras reinventa su historia y la de su hermano.

Dobles reflejados ya en la ¿realidad?, los nombres de Kamel y Camus, casi homónimos, de dos niños pobres nacidos en una familia en la que nadie sabía leer. Laberinto y confusiones del libro y de su remake también sobrepasan la ficción, no solo porque el lector de Meursault, caso revisado haya podido leer o por lo menos oído hablar del Extranjero sino por las falsas pistas sembradas por Daoud y que persisten de una edición a otra: ¿es el asesino de Moussa el autor del libro que lee Haroun o el narrador? ¿es el libro escrito por el asesino una historia real?  ¿qué libro lee y comenta Haroun? En la primera edición argelina Barzakh (del original francés, 2013), Haroun lee y comenta un libro escrito por un cierto Albert Meursault: El extranjero. Un año más tarde en la edición francesa Actes Sud, el libro leído y comentado por Haroun se llama El otro, escrito por Meursault a secas (sin Albert). En la última edición, las descripciones del asesino se vuelven más imprecisas, ni siquiera tiene domicilio, vive o vaga en un barrio no lejos de la playa (¿Qué río condujo a mi hermano hasta el mar que tuvo que atravesar a pie, solo, sin pueblo, sin vara milagrosa...? pregunta Haroun)

... playas de Camus en las que Kamel buscaba trazas de su hermano y encontraba su reflejo, casi sosia del asesino (Tras cumplir su deber,   revelar la identidad de árabe anónimo, Haroun asesina, convirtiéndose así en el otro odiado, Meursault, con el que comparte el farniente de la desidia).

... playas de Camus que recorre Haroun revisitando la historia de su país desde la colonización hasta la época actual y su falta de libertad, criticando la religión y sus tentáculos diversos. Haroun, entrando en la piel de Kamel o apoderándose de su lengua, una lengua que se adueña de la boca como lo hace la pareja en la voracidad del beso, celebra a Meriem a quien quiere, una mujer que ha desaparecido, hoy, aquí, en este país: una mujer libre, insumisa y consciente de que su cuerpo es como un don, no como un pecado o una vergüenza. Y Haroun sale del libro para escribir en el Facebook (Chroniques Algériennes) de Kamel Daoud: "la manera de tratar a las mujeres revela la lista de los pueblos malditos. Un pueblo que habla de la mujer como de un preservativo vivo no conocerá nunca la serenidad. No será nunca respetado el pueblo que trata la mujer, su mitad viviente que da la vida, su lugar de deseo y de imaginario, como una  vergüenza".

(... playas orientales del Mediterráneo en cuya arena, un extranjero[vii], otro extran - yo, escribía: la extraneidad lo es todo la extraneidad es amor.)

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Notas

[i] Conviene acaso recordar que Albert Camus fue el promotor en 1939 de una gran reforma agraria (no llevada a cabo), y uno de los rarísimos periodistas en denunciar en 1945 las masacres de Sétif y su aspecto colonial y racista. Su rechazo (que consideraríamos hoy como justo) de la expulsión o deportación de ocho cientos mil no-musulmanes nacidos ellos y sus abuelos en Argelia por el gobierno del nuevo país independiente, junto con su célebre frase («Hoy se lanzan bombas en los tranvías de Argel. Mi madre podría estar en unos de estos tranvías. Si esto es la justicia, prefiero a mi madre » ) manipulada («mi madre antes que la justicia») el día de su Premio Nobel, han creado una serie de malentendidos, hoy prácticamente disipados por una gran mayoría de intelectuales argelinos que reconocen a Camus como a un escritor argelino (lo que es) y, según su deseo, utilizan sus libros "como medio de resistencia contra todas las tiranías."

[ii] Yasmina Khadra, seudónimo (nombre de su esposa: Jazmín Verde) de Mohammed Moulessehoul, autor de la negrísima Trilogía de Argel que creó un gran escándalo en su país: el protagonista, comisario Llob, lucha contra los integristas y los políticos mafiosos que devastan su país y acaba asesinado por ellos.

[iii] Maïssa Bey desafía en su prolífica obra (en francés) el terror erigido en sistema que asola su país. Según la escritora argelina, numerosos compatriotas suyos podrían reconocerse en la famosa frase de Camus sobre la justicia (citada en la nota 1).

[iv] Periodista, hoy ministro, Hamid Grine es un escritor argelino de expresión francesa. Camus dans le narguilé (2011) presenta a Camus como a un hombre apasionado por su tierra natal, Argel, y lo "rehabilita" frente a Sartre, el defensor de los "buenos crímenes" y de las "ignominias asesinas", que ignora todo de esta tierra y de sus habitantes.

[v] Kamel Daoud, escritor argelino de expresión francesa, publica en varios periódicos nacionales e internacionales (y en su Facebook, las crónicas más censurables) extraordinarios artículos críticos que le valen ser blanco de fatwa. De manera absolutamente inesperada, uno de sus últimos artículos sobre la miseria sexual entre los musulmanes provocó no solamente la rabia de los islamistas sino también, en Francia, un delirio, y un diluvio, de odio por parte de los estalinistas, de los socialistas, de los partidarios de la alianza de las civilizaciones, de los machistas, de los fascistas, de los especialistas acreditados de Camus... que lo tacharon de servidor del imperialismo y del colonialismo, e incluso ¡de islamófobo! Reprochan a Daoud proponer como criterio o línea roja de respetabilidad de un pueblo su manera de tratar a las mujeres, suyas y ajenas. Su crítica del radicalismo de la religión y de la esclavización de las mujeres es presente en Meursault, caso revisado (Premio François-Mauriac y Premio de cinco continentes de la francofonia, finalista de Premio Goncourt 2014 antes de obtener el Goncourt a la primera novela en 2015). Meursault, caso revisado forma con El extranjero un díptico irrompible que proyecta a Daoud en la historia de la literatura.

[vi] De madre catalana y padre gitano, el poeta de "grafía" francesa Jean Sénac fue protegido por Camus. Apenas empezada la Guerra de Argelia (1954), se inscribe en la federación francesa del Frente de Liberación Nacional. Cuatro años más tarde rompe con Camus, reprochándole su "actitud ambigua". Tras una temporada en Francia, Sénac vuelve a su patria donde anima varias revistas de poesía, participa a exposiciones de pintura, trabaja en la radio, cofunda la Unión de escritores argelinos y obtiene puestos de poder con Ahmed Ben Bela, primer presidente de la República Argelina Democrática y Popular. Cambian los dirigentes, las emisiones poéticas de Sénac se acaban con Houari Boumédiène, segundo presidente. Sénac atacaba el aparato represivo con "las palabras audaces del cuerpo homosexual, el pobre cuerpo que quiere también su guerra de liberación". A pesar de las amenazas, Sénac se queda en su país y muere apuñalado en 1973.

[vii] Yehuda Amichaï, poeta de paz y de bondad.

Crítica & Reviews

Sección dedicada al análisis de las prácticas simbólicas. Cada domingo se publica un texto desde la consideración crítica a las producciones culturales, que abarca un espectro amplio de disciplinas artísticas y temas asociados al quehacer cultural.