Crítica & Reviews

Publicaciones más recientes

Los sesgos de Aletheia*

Mireille Calle-Gruber

Publicado el 2016-11-27

«De entrada, no hay revelación, así que no hay fotografía de la verdad, sino el texto que desvela que hay velo, que es velo (el texto) o como gasa (de su vestido de novia), que es la fotografía en verdad, la verdad en depósito, y nadie al lado; que la verdad está del lado de los muertos, los muertos que son los únicos que ven; y que Aletheia, escribe Derrida al final, “Aletheia ya no está para nadie” (81) —ya no responde, no responde por nada—. El fondo de las fotografías de Shinoyama no es negro o gris o salpicado de manchas claras y oscuras, es más bien: “Estamos muertos”. Frase imposible. Estamos muertos —aquí, una fluctuación— los dos, los tres, todos.»

De la vida dañada a la contrarrevolución*

César Rendueles

Publicado el 2016-11-20

«Ya a mediados de los años sesenta Pasolini se da cuenta de que su populismo contracultural es un proyecto fracasado. Con el desarrollismo de la década de los sesenta, al menos en Italia, la materia prima social del cambio político terminó por desaparecer. Se había consumado un genocidio cultural.»

La burbuja del arte contemporáneo en la ciudad de México*

Claudia Arozqueta

Publicado el 2016-11-13

«La realidad en ciudad de México es que las industrias culturales dedicadas al ‘artenimiento’ se sostienen prácticamente gracias a la mano de obra casi gratuita de sus actores. Las instituciones públicas de manera frecuente ven reducidos sus presupuestos, producto de un sistema cultural gubernamental sin una planificación estratégica clara. Los artistas luchan, en su mayoría infructuosamente, para tener exposiciones, recibir honorarios decentes o para encontrar cabida en un circuito cerrado de galerías.»

Marcel Broodthaers en el MNCARS o la fallida venganza de la institución

Maite Aldaz

Publicado el 2016-11-06

«Sobre nuestras cabezas planea el peligro de crear –o contribuir a la construcción de– la idea de Broodthaers como Artista del canon modernista de la Historia del Arte cuyos trabajos carecerían completamente de función. Podemos encajarlo en el continuo historicista y mistificador al que atacó con sus ficciones burlescas, opacas y apegadas a la materialidad concreta de cada presente histórico y matar su gracia.»