Garden*

Nomi Sasaki

Jardín (2014), de la artista peruana Nomi Sasaki (Lima, 1986), es la quinta pieza que hemos elegido para la serie. En ella nos centramos en esa imagen en movimiento que reivindica o evidencia los dispositivos que la registran, así como en las posibilidades evocadoras, poéticas y conceptuales que estos brindan. De la misma manera que la ‘noche americana’ es una técnica que se utiliza para simular una escena nocturna rodando a plena luz del día, podríamos decir que Jardín es una técnica que simula un paisaje extenso sobre una bandeja de dos palmos. 

Esta pieza enlaza con Lights de Marie Menken, nuestra entrega anterior, por su empeño en pintar con la luz, aunque, eso sí, a partir de condiciones y decisiones totalmente diferentes. Lo que en Menken era vagabundeo, práctica, cámara en mano, de flâneur nocturno, en Jardín es un andar por casa que construye realidad con la cámara fija sobre el trípode, utilizando los recursos disponibles, haciendo preguntas y jugando sobre una mesa servida y familiar. Así mismo enlaza con la pieza que presentamos en su día de Chantal Akerman, La chambre, porque asume la casa como el centro de operaciones de la obra. En el caso de Akerman el uso del cuerpo y del lugar que lo contiene expresaba un escepticismo que medía el tiempo con el ir y venir de la cámara; en el caso de Sasaki, no es la cámara la que se mueve sino quien la maneja, que es quien dirige la luz y propone constelaciones. Desaparece el escepticismo y aparece la contemplación, un paisaje emocional que calmadamente se transforma. El autor es un espectador que juega con su puesta en escena y la registra. Finalmente, tanto en la pieza de Akerman como en la de Sasaki el movimiento es anímico: nada va a pasar en ellas más allá del paso del tiempo. 

La tradición y la formación de Nomi Sasaki son híbridas y mestizas. Estudió Comunicaciones en la Universidad de Lima y caligrafía en la Asociación de Caligrafía Nube Morada de Tokyo, y ha trabajado como productora en festivales de marionetas. Sus imágenes en movimiento se arman alrededor de la música de su hermana, Pauchi Sasaki. El trazo oriental se evidencia en la forma que adquiere la traducción visual de los sonidos a imágenes, muchas veces abstractas, que componen una ‘animación analógica’ hecha con objetos que no son ajenos al espacio que los convoca: esponjas, mesas, bandejas, tazas, plantas, lámparas, papel parafinado, manteles. El paisaje sonoro crea el visual y uno complementa al otro. Sus trabajos son puestas en escena que se proyectan tras o sobre los músicos, que crean una capa más en la composición del concierto, que conspiran con el espíritu del kabuki: danza y canto expuestos, experimentación, escenografía, gestos, extensión del escenario. 

Los referentes de Nomi Sasaki son más teatrales que cinematográficos: kabuki, live painting, teatro lambe lambe, marionetas y un fuerte lazo familiar que la inspira y conecta de manera profunda con sus raíces peruanas y japonesas. De alguna manera, el paisaje es el jardín y el jardín es la casa, el lugar donde compartieron las primeras animaciones. 

Hoy, domingo 4 de febrero, se presentan en el Deutsches Theater de Berlín las piezas GAMA y OMAGUA de Pauchi Sasaki (1) mientras se proyectan las piezas audiovisuales de su hermana Nomi Sasaki. Sirva esta sincronía para acompañar y celebrar esta constelación.

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* Selección de obra y texto a cargo de Ángela Bonadies.

Referencias:

(1) https://www.medici.tv/en/concerts/world-premiere-gama-omagua-pauchi-sasaki-philip-glass-rolex-arts-weekend/