Alphaville e outros*

Antoni Muntadas

─¿Sabe qué transforma la noche en luz? 

─ La poesía. 

─¿Cuál es el privilegio de los muertos? 

─ No morir más. 

Diálogos en el film Alphaville de Jean-Luc Godard.

 

Alphaville e outros (2008) del artista Antoni Muntadas (Barcelona, 1942), es la séptima entrega del nuevo ciclo ‘Máquinas de visión’, donde nos centramos en presentar piezas que desvelen los dispositivos narrativos del cine y que establezcan relaciones parentales con otros autores y lenguajes.

Muntadas construye aquí una narración polifónica en la que establece paralelismos entre el film Alphaville de Jean-Luc Godard (1965) y las imágenes promocionales y las tomas de campo del complejo habitacional del mismo nombre en São Paulo, Brasil. Este se erige como uno más de los "enclaves fortificados esparcidos por la región metropolitana de São Paulo y también alrededor del mundo" –según señala Teresa Caldeira en su ensayo Muros y nuevas tecnologías de lo público. (1)

En el film de Muntadas la pantalla se quiebra y divide, sin perder el hilo, entre la realidad virtual con la que se promociona el complejo habitacional, la realidad concreta del desarrollo urbano y la realidad distópica de la película de Godard. De igual manera, el audio nos va conduciendo por esas realidades sin que se pierda el sentido, saltando de los diálogos de pareja, la música y la disfonía del narrador en la película de Godard, a la música ambiental estilo "aeropuerto" y a la voz tersa que promete el paraíso en la campaña publicitaria del complejo Alphaville. Sentimos, a través de este desplazamiento entre los diferentes espacios, que estamos ante un mismo panorama: los mecanismos de control y la privatización del espacio público, la estandarización del concepto "vivir" y, finalmente, la poesía y el amor como formas de resistencia.

En esta pieza Muntadas subraya uno de sus focos de trabajo principales, "los universos de vigilancia y de separación", como apunta Teresa Caldeira. (2) Pero también ahonda en el lenguaje y en la forma en que lo utilizamos, en la ironía que puede desprenderse de las palabras, en la manera en que los lectores, espectadores o consumidores las asimilamos y, de alguna manera, en su doble cara: "Atención: la percepción requiere participación", podemos leer, a modo de advertencia, en una de las más conocidas instalaciones de Muntadas. El artista nos está diciendo que no solo se trata de recibir sino también de percibir, no solo de impartir o repartir, sino de compartir, y nos invita a pensar en la distancia entre lo que se ofrece y lo que se da.

Así, a la vez que la voz que promociona el complejo habitacional nos promete "vivir en medio de la naturaleza" rodeados de "mucho verde”, vemos un largo muro levantado con grama que lo circunda al borde de una autovía. Por ello volvemos al film de Godard, donde reina el "Ministerio de la Disuasión" y donde Iván (Eddie Constantine), que viene de "tierras exteriores", hace una pregunta simple y movilizadora: "¿Cómo se puede diferenciar la mentira de la verdad?". 

"La diferencia entre morar y vivir" se lee en una de las líneas que cruza la pantalla en el corto Alphaville e outros. Vista velozmente, la frase se transforma, desde el inconsciente hasta el consciente de un hispanoparlante, en "morir y vivir", como advertencia que se esconde tras los muros de esta "comunidad cerrada". Podemos preguntarnos, ¿cerrada a qué? Y puede que una voz lejana de la película de Godard nos conteste: "a la retorcida memoria crepuscular."

En palabras de Muntadas: "Alphaville e outros se construye como realidad y metáfora de las diferentes interpretaciones y necesidades de propiedad –casa, arquitectura- y protección -muros, sistemas de control y de seguridad–. La interpretación del espacio público está en la raíz de este proyecto." (2)

¿Cuál es nuestra idea del futuro de lo público? Desde todas las pantallas que habitan esta pieza se nos recuerda que el futuro es inalcanzable y que el pasado está atrás, que el único momento es el presente, este que tenemos y devoramos sin vivirlo del todo, tras el escudo de la protección. "Las personas se volverán esclavas de las probabilidades" –reclama Iván desde Alphaville de Godard– porque "el ideal de aquí es una tecnocracia, como la de las termitas y las hormigas."

Las palabras y las promesas se ahogan y vuelven a salir a flote en esta pieza que, finalmente, esconde muchas piezas, las deja intermitentes en la intermitencia o las revela como tachaduras, como las palabras que, para ser sustituidas por nuevas palabras que corresponden a nuevas ideas, desaparecen del diccionario en Alphaville de Godard, donde Natasha (Anna Karina) nos recuerda que desapareció "ternura" en ese diccionario que es la nueva Biblia que le corresponde a la tecnocracia.

En la parte final de Alphaville e outros queda en el aire la respuesta que Natasha debe darle a Iván. Por eso esta pieza es también una invitación a ver las fuentes, a acercarnos, a escucharlas, a compartirlas y a leer en voz alta "Capital del dolor" de Paul Éluard para no olvidarnos que "La capital del sol / es el reflejo de nosotros / Y en el asilo de estos muros / nuestra puerta es la de los hombres." (3)

 

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* Selección de obra y texto a cargo de Ángela Bonadies.

 

(1) Antoni Muntadas, Información, Espacio, Control.

(2) Ibid.

(3) Fragmento de "Par un baiser": "La capitale du soléil / Est à l'image de nous-mêmes / Et das l'asile de nos muro / Notre porte esta calle des hommes". En castellano: Capital de dolor, 7ª edición Visor, Madrid, 2016.